
Los ordenadores Mac, conocidos por su diseño elegante y su sistema operativo intuitivo, son una apuesta segura para muchos usuarios. Sin embargo, en ocasiones, puede surgir la necesidad de «limpiar la pizarra», es decir, formatear el disco duro. Este proceso implica borrar completamente todos los datos del Mac y reinstalar el sistema operativo. Es una solución drástica que puede solucionar problemas persistentes, preparar el ordenador para una venta o simplemente optimizar su rendimiento.
Formatear un Mac no es tan común como en otros sistemas, gracias a la estabilidad de macOS. No obstante, es una herramienta poderosa, y comprender sus implicaciones y el procedimiento correcto es crucial. Antes de proceder, es vital realizar una copia de seguridad completa de todos los datos importantes, ya que el formateo es un proceso irreversible y todos los archivos se perderán.
¿Por qué formatear un Mac?
Existen varias razones por las que podrías considerar formatear tu Mac. Una de las más comunes es el rendimiento lento y la aparición de errores inexplicables que no se solucionan con métodos convencionales. Formatear puede eliminar archivos corruptos, malware oculto y conflictos de software que estén afectando el funcionamiento general del sistema.
Otra causa frecuente es la preparación del Mac para venderlo o donarlo. Borrar completamente la información personal es fundamental para proteger tu privacidad, asegurando que el nuevo usuario no tenga acceso a tus datos. Un formateo adecuado garantiza que el Mac esté como nuevo, listo para ser configurado por el nuevo propietario.
Finalmente, si planeas vender o regalar un Mac, formatear también puede ser necesario para reinstalar una versión limpia del sistema operativo, eliminando cualquier rastro de tu cuenta y preferencias personales. Esto facilita la configuración para el nuevo usuario y evita problemas de compatibilidad o licencias.
Tipos de formateo en un Mac
Existen diferentes métodos para formatear un Mac, cada uno con sus propias características. El formateo estándar, realizado a través de la Utilidad de Discos, borra todos los datos y reinstala el sistema operativo actual. Este es el método más común y adecuado para la mayoría de los usuarios.
Para una mayor seguridad, puedes optar por un formateo seguro, que sobrescribe los datos varias veces para dificultar su recuperación. Sin embargo, este proceso es significativamente más lento. Esta opción es ideal si te preocupa que alguien pueda acceder a tus datos después de que hayas vendido o donado el Mac.
Además, en los Macs con chip de silicio de Apple (M1, M2, etc.), el proceso de formateo es ligeramente diferente y más simplificado que en los modelos con procesador Intel. Esto se debe a la arquitectura de seguridad integrada en el chip, que ofrece una mayor protección de los datos.
Preparativos antes de formatear

La copia de seguridad es el paso más importante antes de formatear un Mac. Utiliza Time Machine, la herramienta de backup integrada en macOS, o cualquier otro servicio de respaldo en la nube para guardar tus archivos, fotos, documentos y configuraciones. No olvides incluir aplicaciones y datos de usuario.
Asegúrate de tener a mano tu ID de Apple y la contraseña, ya que los necesitarás para volver a activar macOS después del formateo. Ten a mano también el instalador del sistema operativo que deseas reinstalar, ya sea el que viene preinstalado en tu Mac o una versión más reciente descargada de la App Store.
Desconecta todos los periféricos externos innecesarios, como impresoras, discos duros adicionales y unidades USB. Solo debes dejar conectado el teclado, el ratón y el adaptador de corriente. Esto evita posibles conflictos durante el proceso de formateo.
Cómo formatear un Mac paso a paso
El proceso de formateo generalmente comienza entrando en el modo de recuperación. En Macs con chip de Apple, debes apagar el Mac por completo y presionar el botón de encendido hasta que veas las opciones de inicio. En Macs Intel, debes mantener presionadas las teclas Comando (⌘) y R al encender el ordenador.
Una vez en el modo de recuperación, se abrirá la Utilidad de Discos. Selecciona el disco duro interno de tu Mac en la barra lateral y haz clic en el botón «Borrar». Elige un nombre para el disco (por ejemplo, «Macintosh HD») y selecciona el formato adecuado (APFS es el recomendado para macOS High Sierra y versiones posteriores).
Después de borrar el disco, la Utilidad de Discos te pedirá confirmar la operación. Una vez confirmada, el proceso de formateo comenzará y tardará unos minutos en completarse. Una vez finalizado, podrás salir de la Utilidad de Discos y reinstalar macOS.
Conclusión
Formatear un Mac es una medida potente que puede solucionar problemas y preparar el ordenador para un nuevo usuario. Sin embargo, es un proceso que debe abordarse con precaución, dado que implica la pérdida total de datos. La planificación cuidadosa y la realización de una copia de seguridad completa son esenciales para evitar inconvenientes.
En definitiva, formatear un Mac, aunque no sea una tarea cotidiana, es una habilidad valiosa para cualquier usuario. Comprender las ventajas y desventajas, así como seguir los pasos correctos, te permitirá mantener tu Mac funcionando de manera óptima y proteger tu información personal.