
El proceso de «jailbreak» en dispositivos Apple, como iPhones, iPads y iPod Touches, implica la eliminación de las restricciones impuestas por Apple a su sistema operativo iOS. Esto permite a los usuarios acceder al sistema de archivos, instalar aplicaciones no disponibles en la App Store y personalizar el dispositivo de formas que normalmente no estarían permitidas. Aunque ofrece una mayor flexibilidad, es crucial entender que el jailbreak conlleva riesgos, como la invalidación de la garantía y posibles problemas de seguridad.
Entender los comandos de terminal necesarios para realizar un jailbreak requiere un conocimiento técnico considerable. La complejidad del proceso ha aumentado con las nuevas versiones de iOS, y los métodos disponibles varían significativamente dependiendo del modelo del dispositivo y la versión del sistema operativo instalada. El jailbreak a través de terminal, específicamente, suele ser la opción preferida por usuarios más avanzados que buscan un control más granular sobre el proceso y la posibilidad de solucionar problemas de manera más eficiente.
Preparación del entorno
Antes de ejecutar cualquier comando, es fundamental preparar el entorno de desarrollo. Esto implica descargar las herramientas necesarias, como OpenSSH, que permite acceder al dispositivo a través de la terminal. Es igualmente importante tener instalado Homebrew, un gestor de paquetes para macOS, que facilitará la instalación de otras dependencias necesarias para el proceso de jailbreak.
La instalación de OpenSSH generalmente se realiza con el comando brew install openssh. Asegúrate de que el dispositivo Apple esté conectado a la computadora mediante un cable USB y que se encuentre en modo de recuperación o DFU (Device Firmware Update), dependiento del tipo de jailbreak que se pretenda realizar. La conexión correcta y la correcta puesta en modo adecuado son vitales para que los comandos subsiguientes sean reconocidos.
El siguiente paso es verificar que el dispositivo sea reconocido por la computadora, lo cual puede realizarse con el comando idevice_id -l. Este comando listará los dispositivos conectados, mostrando su ID único, que será necesario para ejecutar los comandos posteriores dirigidos al dispositivo específico. Es importante recordar que los drivers de Apple deben estar actualizados para que la detección funcione correctamente.
Uso de checkra1n (para dispositivos compatibles)
checkra1n es un jailbreak semi-tethered basado en un exploit de hardware, conocido como checkm8. Este método es especialmente efectivo en dispositivos más antiguos, con chips A8-A11. El comando para iniciar el proceso es ./checkra1n -j (después de navegar a la carpeta donde se encuentra el archivo ejecutable). Este comando inicia el proceso de jailbreak directamente en el dispositivo.
checkra1n a menudo requiere que el dispositivo entre y salga continuamente del modo DFU para aplicar el jailbreak después de un reinicio. La herramienta proporciona instrucciones claras en la terminal para guiar al usuario a través de este proceso. La comprensión de este ciclo es un factor clave para mantener el estado jailbroken del dispositivo.
Es importante destacar que checkra1n no es compatible con todas las versiones de iOS y que la compatibilidad varía según el modelo del dispositivo. La investigación previa de la compatibilidad específica del dispositivo y la versión de iOS es absolutamente crucial antes de intentar el jailbreak.
Utilización de unc0ver (para dispositivos con vulnerabilidades explotables)

unc0ver es un jailbreak semi-untethered que funciona explotando vulnerabilidades en iOS. El proceso, aunque menos dependiente del hardware que checkra1n, también requiere la ejecución de comandos específicos a través de la terminal. Normalmente, se descarga un archivo .ipa que se instala a través de sideloading y luego se ejecuta desde el dispositivo.
Dentro de unc0ver, se utilizan opciones de terminal para seleccionar el tipo de jailbreak (split o full) y gestionar las opciones de configuración. La selección del tipo de jailbreak dependerá de la preferencia del usuario, teniendo en cuenta que el jailbreak «split» solo afecta a la porción del sistema que permite instalar tweaks y aplicaciones sin modificar el kernel del sistema.
A diferencia de checkra1n, unc0ver puede ser re-aplicado después de un reinicio sin necesidad de volver a conectar el dispositivo a la computadora en cada ocasión, aunque requiere la re-ejecución de la aplicación unc0ver y la aplicación de un parche. Es importante tener en cuenta que la efectividad de unc0ver depende de la vulnerabilidad presente en la versión de iOS.
Comandos post-jailbreak (Cydia/Sileo)
Una vez completado el jailbreak, se instala un gestor de paquetes, como Cydia o Sileo, que permite instalar tweaks y aplicaciones no oficiales. A menudo, la actualización de estos gestores de paquetes se realiza a través de la terminal, aunque la interfaz gráfica suele ser la más utilizada.
El comando para actualizar Cydia es apt-get update && apt-get upgrade. Este comando descarga las últimas listas de paquetes disponibles y actualiza los paquetes instalados a sus versiones más recientes. La seguridad se mejora con las actualizaciones, ya que a menudo corrigen vulnerabilidades.
Además, comandos como dpkg -l permiten listar todos los paquetes instalados en el dispositivo, lo que puede ser útil para identificar problemas o conflictos. La gestión adecuada de los paquetes es fundamental para mantener la estabilidad del sistema jailbroken.
Conclusión
Realizar un jailbreak en dispositivos Apple a través de la terminal es un proceso que exige una comprensión profunda de los comandos y los riesgos involucrados. A pesar de la flexibilidad que ofrece, es vital tener en cuenta que anula la garantía del dispositivo y puede comprometer su seguridad. Es fundamental investigar a fondo antes de proceder y seguir las instrucciones cuidadosamente.
El mundo del jailbreak está en constante evolución, con nuevos exploits y herramientas que surgen regularmente. La adaptabilidad y la voluntad de aprender son cruciales para mantenerse al día con los últimos avances. Sin embargo, la legalidad y los riesgos siempre deben ser considerados antes de tomar cualquier decisión.