
Adquirir un nuevo Mac es emocionante, pero la configuración inicial puede generar dudas. Una de las primeras decisiones que se enfrenta es qué versión de macOS utilizar. Si bien la última versión, generalmente Monterey o Sonoma (dependiendo de la fecha), suele ser la recomendada, las versiones anteriores como Big Sur o Catalina pueden ser más adecuadas para ciertos usuarios o máquinas. La compatibilidad con software y hardware existente, junto con el rendimiento del sistema, son factores cruciales a considerar.
Elegir la versión correcta de macOS puede influir en la experiencia general con el Mac. Las actualizaciones más recientes ofrecen características innovadoras y mejoras de seguridad, pero también pueden ser más demandantes en términos de recursos del sistema. Evaluar cuidadosamente las necesidades específicas y las capacidades del hardware es esencial para una configuración óptima. Esta guía te ayudará a navegar por las opciones disponibles y tomar una decisión informada.
Actualización versus Instalación Limpia
Una actualización del sistema operativo es la forma más sencilla de cambiar de versión de macOS. Se descarga e instala directamente sobre la versión existente, conservando aplicaciones, datos y configuraciones. Sin embargo, las actualizaciones a veces pueden arrastrar archivos corruptos o problemas de compatibilidad preexistentes, lo que puede generar inestabilidad o un rendimiento deficiente. Es recomendable realizar una copia de seguridad antes de iniciar cualquier actualización.
Alternativamente, una instalación limpia implica formatear el disco duro e instalar macOS desde cero. Este proceso elimina todos los datos y configuraciones, proporcionando un sistema prístino. Aunque requiere más tiempo y esfuerzo para volver a instalar aplicaciones y restaurar datos, una instalación limpia suele resultar en un mejor rendimiento y estabilidad, especialmente si el Mac ha estado funcionando con una versión anterior durante mucho tiempo. Es la opción más recomendada para Macs antiguos o que presentan problemas recurrentes.
Por último, es importante considerar la compatibilidad de tus aplicaciones y periféricos. Algunas aplicaciones antiguas pueden no ser compatibles con las versiones más recientes de macOS, y algunos periféricos pueden requerir drivers específicos que no estén disponibles para todas las versiones. Verificar la compatibilidad antes de actualizar o realizar una instalación limpia evitará frustraciones futuras.
macOS Big Sur: Un Equilibrio Ideal
Big Sur, lanzado en 2020, representa un cambio visual significativo en macOS, introduciendo un diseño más moderno y similar a iOS. Ofrece un buen equilibrio entre nuevas funciones, rendimiento y compatibilidad con hardware más antiguo. Es una excelente opción para Macs que no cumplen con los requisitos mínimos para Monterey o versiones posteriores.
Una de las características destacadas de Big Sur es su centro de control rediseñado, que proporciona un acceso rápido a ajustes importantes como Wi-Fi, Bluetooth y brillo de pantalla. Además, incluye una App Store renovada y mejoras en aplicaciones nativas como Safari y Mensajes. La privacidad también se refuerza con nuevas características de transparencia de seguimiento.
Sin embargo, Big Sur puede ser un poco más exigente que versiones anteriores como Catalina, y algunos usuarios han reportado problemas de rendimiento en Macs más antiguos. Si tienes un Mac con un procesador Intel de generación anterior, es importante evaluar su capacidad para ejecutar Big Sur sin problemas antes de actualizar.
macOS Monterey: Funciones Avanzadas y Continuidad

Monterey, lanzado en 2021, continúa construyendo sobre Big Sur, añadiendo nuevas funciones enfocadas en la productividad y la continuidad entre dispositivos Apple. Introdujo mejoras en FaceTime, como SharePlay, que permite compartir experiencias como música y películas durante las videollamadas. También mejoró la integración con el ecosistema Apple, facilitando el trabajo entre Mac, iPhone y iPad.
Una de sus características más notables es el modo Concentración, que permite filtrar las notificaciones y minimizar las distracciones. Además, Monterey incluye actualizaciones en aplicaciones como Safari, Mail y Notas, mejorando su funcionalidad y usabilidad. La compatibilidad con AirTags también se expandió, permitiendo rastrear objetos perdidos desde el Mac.
Sin embargo, Monterey requiere un hardware más potente para funcionar de manera óptima, y algunos Macs más antiguos pueden experimentar ralentizaciones o problemas de rendimiento. La actualización a Monterey puede no ser la mejor opción si tienes un Mac con recursos limitados.
Versiones Anteriores: Catalina y Mojave
Para Macs más antiguos o con necesidades específicas, considerar versiones anteriores como Catalina (2019) o Mojave (2018) puede ser una alternativa viable. Catalina introdujo importantes mejoras en la seguridad y privacidad, así como una nueva aplicación Apple TV y Sidecar, que permite usar el iPad como una segunda pantalla. Es una buena opción para usuarios que buscan un sistema estable y seguro sin las exigencias de las versiones más recientes.
Mojave, por su parte, introdujo un Modo Oscuro y mejoras en el rendimiento de la captura de pantalla. Aunque es una versión más antigua, sigue siendo funcional y compatible con muchas aplicaciones. Considera esta versión si tienes un Mac que ya no puede actualizarse a versiones más recientes o si necesitas compatibilidad con software antiguo que no funciona en versiones posteriores.
La desventaja de utilizar versiones antiguas es la falta de actualizaciones de seguridad y nuevas características. Es importante tener en cuenta que Apple deja de ofrecer soporte de software para versiones antiguas después de un tiempo, lo que puede exponer el sistema a vulnerabilidades.
Conclusión
La elección entre macOS Big Sur, Monterey o versiones anteriores depende de una serie de factores, incluyendo el modelo de tu Mac, tus necesidades específicas y tu tolerancia al riesgo. Si tienes un Mac relativamente nuevo y estás buscando las últimas funciones y mejoras de seguridad, Monterey o Sonoma (si es compatible) es la opción más recomendable. Sin embargo, si tienes un Mac más antiguo o priorizas la estabilidad y la compatibilidad con software antiguo, Big Sur o Catalina pueden ser mejores opciones.
Recuerda siempre realizar una copia de seguridad completa de tus datos antes de realizar cualquier actualización o instalación limpia. Investigar la compatibilidad de tus aplicaciones y periféricos también es fundamental para evitar problemas. En última instancia, la versión de macOS que elijas debe ser la que mejor se adapte a tus necesidades y te brinde la mejor experiencia de usuario posible en tu Mac.