
Apple ha puesto un gran énfasis en la privacidad de sus usuarios, y Face ID y Touch ID son ejemplos de ello. Estas tecnologías biométricas ofrecen una forma segura y conveniente de autenticarse en dispositivos Apple, reemplazando contraseñas y PINs tradicionales. Sin embargo, como con cualquier tecnología que involucre datos personales, es crucial comprender cómo funcionan y cómo configurar estos sistemas de manera que se maximice la privacidad.
Este artículo te guiará a través de la configuración de Face ID y Touch ID, explorando aspectos relacionados con la seguridad y la privacidad, y ofreciendo consejos para proteger tu información personal. Aprenderás sobre las opciones disponibles, las limitaciones de estas tecnologías y cómo usar configuraciones complementarias para fortalecer la protección de tu iPhone.
¿Cómo funciona Face ID y Touch ID?
Face ID utiliza una cámara TrueDepth para crear un mapa 3D detallado de tu rostro. Este mapa se almacena de forma segura en el Secure Enclave, un coprocesador de seguridad dentro del chip A de tu iPhone. No se guarda una imagen de tu rostro, sino una representación matemática. Touch ID, por su parte, utiliza un sensor para escanear las crestas y valles únicos de tu huella dactilar, también almacenadas de forma encriptada en el Secure Enclave.
Lo importante es que estos datos biométricos nunca se envían a los servidores de Apple ni se respaldan en iCloud. Todo el procesamiento ocurre localmente en tu dispositivo, lo que reduce significativamente el riesgo de acceso no autorizado. El Secure Enclave está diseñado para resistir ataques, incluso si alguien obtuviera acceso físico a tu iPhone.
La tecnología de aprendizaje automático juega un papel crucial en Face ID, permitiéndole adaptarse a cambios sutiles en tu apariencia, como usar gafas, dejar crecer la barba o cambiar de peinado. Touch ID también mejora con el uso, aprendiendo a reconocer tu huella dactilar incluso si tus dedos están mojados o sucios.
Configuración inicial de Face ID
Para configurar Face ID, ve a Ajustes > Face ID y Código > Inscribir Face ID. Sigue las instrucciones en pantalla, moviendo lentamente tu rostro dentro del círculo para que el iPhone pueda escanearlo desde diferentes ángulos. Asegúrate de estar en un espacio bien iluminado, pero evita la luz solar directa.
El proceso consta de dos escaneos. El primer escaneo crea una base para el mapa facial, y el segundo lo completa, asegurando que la información sea precisa. Durante la configuración, también se te pedirá que ingreses un código de acceso como respaldo, que deberás usar en caso de que Face ID no pueda autenticarte.
Puedes agregar hasta cinco rostros diferentes en Face ID, lo que puede ser útil para miembros de la familia o para permitir que otra persona acceda a tu iPhone en caso de emergencia. Sin embargo, ten en cuenta que agregar múltiples rostros puede reducir un poco la seguridad, ya que disminuye el umbral de aceptación.
Activación y uso de Touch ID
En los modelos de iPhone que lo incluyen, Touch ID se configura en Ajustes > Touch ID y Código > Agregar una huella digital. Presiona tu dedo repetidamente sobre el sensor Touch ID, ajustando el ángulo cada vez, para que el iPhone pueda registrar todas las partes de tu huella digital.
Touch ID permite desbloquear tu iPhone, autorizar compras en la App Store y iTunes Store, y acceder a aplicaciones que utilizan Touch ID para la autenticación. Es importante que utilices diferentes dedos para registrar varias huellas, lo que aumenta la conveniencia y la fiabilidad del sistema.
Una característica útil es la opción de «Asegurar con Face ID/Touch ID» para funciones específicas, como el acceso a Notas o Carpetas Ocultas en Fotos. Esto agrega una capa adicional de protección a la información sensible.
Opciones de privacidad y seguridad adicionales

Dentro de Ajustes > Face ID y Código, puedes personalizar varias opciones para mejorar la privacidad. Puedes deshabilitar «Acceso a Face ID» para aplicaciones individuales, lo que significa que esas aplicaciones no podrán utilizar Face ID para la autenticación.
Además, puedes activar «Atención para Face ID», que requiere que estés mirando directamente la pantalla para que Face ID te reconozca. Esto evita que alguien desbloquee tu iPhone mientras duermes o mientras no lo estás prestando atención. Desactivar «Face ID para desbloquear» te obligará a ingresar el código de acceso cada vez, aumentando la seguridad.
Para Touch ID, considera activar “Usar Touch ID para Apple Pay y iTunes Store”. Esta configuración permite realizar compras sin tener que ingresar tu contraseña de Apple ID, añadiendo rapidez y comodidad a las transacciones.
Gestión de códigos de acceso y alternativas
Es fundamental elegir un código de acceso robusto para tu iPhone. Evita contraseñas predecibles, como fechas de nacimiento o secuencias numéricas simples. Utiliza una combinación de números, letras mayúsculas y minúsculas, y caracteres especiales.
Recuerda que el código de acceso es tu línea de defensa final en caso de que Face ID o Touch ID fallen o no estén disponibles. Es importante no olvidarlo, pero también mantenerlo en secreto. Considera usar la función «Restablecer Código» si tienes problemas para recordarlo.
Si te preocupa la seguridad, puedes activar el «Borrado de datos» después de diez intentos fallidos de desbloqueo. Esto eliminará todos los datos de tu iPhone, protegiéndolos de posibles accesos no autorizados.
Conclusión
Face ID y Touch ID son herramientas poderosas para proteger la privacidad y la seguridad de tu iPhone. Al comprender cómo funcionan y configurar estos sistemas de manera adecuada, puedes disfrutar de una experiencia de usuario fluida y segura. Recuerda que no existe un sistema de seguridad perfecto, y es importante ser consciente de las posibles vulnerabilidades.
Al implementar las recomendaciones de este artículo, y mantenerse al tanto de las actualizaciones de seguridad de Apple, puedes maximizar la protección de tu información personal. La clave está en la combinación de tecnología, configuración personalizada y hábitos de seguridad conscientes.